Buenos Aires es una ciudad rara: las palabras contrasto y disonancia se acorden muy bien con ella. Pero tambien es muy vivaz, llena de colores, ruidosa y culturale, alterna villas y decadencias y basura por las calles, parques enormes, rosedales muy cuidados, jardines y plazas. Calles, palacios elegantes y arbores inmensos, envolventes y colorados. Y sobretodo, tensiones, ansias, energias, corrientes eléctricas que entran en colision y se chocan y solo a vecez se armonizan, que corren debajo de la piel, rapidissimos, en los ritmos lentos de esta ciudad. Y que incitan centellas artisticas arrolladoras, incontrolables por numero y intensidad; arte y teatros que hablan, por la primera vez, y es tan raro, de contemporaneidad, de contingencia y de presencia.
 
 
     
 
 
Y Buenos Aires es esos teatros, una infinida cantidad de teatros, pequenissimos, y que puedes encontrar en cada rincón de las calles, donde los padres llevan los chicos el domingo para ver los titeres. Y donde se alternan con rapididez impresionante dos o tres espectáculos cada noche. Y el echo raro, y lindo, es que toda esta cultura no es una abstracción sino habla el linguaje de la contemporaneidad. Y de una sociedad vital y dramática, en fermento total y constante, un poco tormentada y todavia profundamente no resuelta. Aún in itinere, contradictoria, que rebosa ruidosamente en todos lados, que crea direcciónes y recorridos distintos. Que mira muchissimo a Europa y a su viejos cafè, a librerías y círculos parisinos y atmósferas rarefactas, de movida madrilena, de puertos Xeneizes (de los cuales aún se puede oir l' inflexión), de caos y gritas del sur de Italia, de teatros, galería de arte, extrañas vanguardias, Borghes y latinoamerica.
 
 
 
 
 
 
 
De una Europa revisada y correcta, reinterpretada con extravagantes esfumaturas, de una Europa de ecos nostálgicos y poeticos, de colores que quizaz no existen mas o tampoco nunca existieron, y brasileñoekmfg de todos modos son mesclados y vuelto de la manera argentina. Un extraño paradojo temporal. Donde todo se mescla, se cruza y estalla...y que extraorinariamente se mantienene unida... De grandes palacios y avenidas. Una ciudad muy cambiante, que ne lleva en si muchas otras, en la cruce de mil universos, enormes jardines y estatuas de libertadores, declaraciones de democracia y placas por la calle que hablan de desaparecidos y de un pasado recientissimo y todavia no asimilado.
 
 
 
 
 
 
 
Una ciudad encantada, llena de libros antiguos y de viejas librerias, donde los vendedores, enterrados bajo un millón de libros, quizas eschuchan jazz, quizas la obra que se esta estrenando en el mismo momento al teatro a lado. Con palacios demasiado bellos y decandentes porque no te golpean, en los cuales queda todo un pasado riquisimo, liberty y barroco, y junto a todos un presente raro y divertido, con verdurerias caóticas en la planta baja y fruta colorada expuesta en la carretera y cajitas de madera con escritas brasileñas.
 
 
 
 
 
 
 
 
Un pasado que todavía no se acabó totalmente, y un presente, con muchissimos mitos y iconas, y Evite que aún te hablan y que destacan enormes en Avenida de Julio. Una ciudad muy rapida a bajar en plaza con ollas y cacerolas, que hace piquetes, que reclama derechos y que ocupa hoteles, como el Bauen, a la entrada del cual, un señor rarissimo toca el piano cada tarde.Una ciudad delirante pero donde si subes en el collectivo (en el bus) todos dejan el asiento a viejitas y a niños.
 
 
     
 
 
Una sociedad que tiene mucho a que ver con l' Italia, que es, en muchos sentidos su amplificación y reinterpretación, shakerata en una miríada de otras cosas y de otras historias americanas. Y che es sin embargo surreal, poetica, exentrica, peligrosa y alegre, que todavia no se he vista a si misma toda intera y desde lejos. Impregnada de una gran energía, de aberturas, quizás inconsecuentes y dispersivas pero vitales, de corrientes subterráneas y de chicos que alquilan casas antiguas, enormes y decadentes y le transforman en cabaret donde cantan, fuman i dicen poesias. Una sociedad en la cual todavia, y sin apelación gran parte de la población está excluida de todo.